La Palabra Entre Nosotros (en-US)

Adviento 2021 Edición

Una despedida y un... ¡hasta siempre!

Carta del editor

Por: Luis E. Quezada

Una despedida y un... ¡hasta siempre!: Carta del editor by Luis E. Quezada

En el Adviento, me maravillo de la humildad de Dios, que se hizo hombre y de que su humildad haya cambiado el mundo entero. Durante casi toda su vida, Jesús llevó una vida común y privada. Era plenamente divino, pero muy pocos reconocían que Dios vivía entre ellos. La vida de Cristo fue común y privada, pero extraordinariamente grata para su Padre celestial.

Esto me da esperanza. Por eso, hermanos, les invito a que en este Adviento hagamos un viaje personal con Jesús, que pasemos cada día un tiempo “íntimo” con el Señor en la oración. Escuchemos su voz en las lecturas diarias de la Misa. Y abramos el corazón para que nuestra vida común sea de gloria extraordinaria para Dios en esta Navidad.

Una despedida. Todo lo bueno llega a su fin y ahora lo estoy experimentando. Al cabo de 36 años de trabajo con La Palabra Entre Nosotros ha llegado la hora de despedirme de mis apreciados lectores.

Cuando comencé a trabajar como traductor de la revista, en 1985, jamás me imaginé que iban a pasar tantos años teniendo a mi cargo la versión en español de los artículos y las meditaciones diarias. Ha sido para mí un apostolado que el mismo Señor me encomendó, y por eso lo hice siempre con mi mejor dedicación, el máximo esmero y, ¿por qué no decirlo?, con todo mi amor. ¡Qué alegría y qué privilegio ha sido para mí hacer esta labor para el Señor y servir a su pueblo en este apostolado!

Por eso, antes de mi partida, quiero darles mis sinceras gracias a todos los que trabajan con la revista, especialmente Jeff Smith, Leo Zanchettin, Sue Heuver, David Crosson y otros hermanos en el Señor con quienes siempre tuve una muy buena relación de trabajo.

Nueva directora editorial. Ahora quiero presentarles a la persona que me reemplazará. Es María Vargas, que ha sido traductora y colaboradora de la revista por varios años. María ya está familiarizada con el trabajo y lo está haciendo muy bien y le deseo mucho éxito y grandes bendiciones del Señor.

Aprovecho la oportunidad para darles mis sinceras gracias a nuestros fieles lectores y suscriptores que siguen recibiendo mes a mes las enseñanzas, meditaciones y testimonios que publicamos en la revista. Yo siempre oraba por ustedes, pidiendo al Señor que iluminara su camino y los bendijera; ahora les agradecería que oren por mí en esta nueva etapa de mi vida.

Que el Señor y la Virgen los bendigan con abundancia,
Luis E. Quezada

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