La Palabra Entre Nosotros

Meditación diaria para hoy diciembre 7, 2019

Meditación: Isaías 30, 19-21. 23-26

Lectura correspondiente | Abonado? Inicie sesión para ver los archivos

San Ambrosio, Obispo y Doctor de la Iglesia (Memoria)

Con tus oídos oirás detrás de ti una voz que te dirá: ‘Este es el camino. Síguelo sin desviarte’. (Isaías 30, 21)

En los últimos años los dispositivos de posicionamiento global (GPS) se han vuelto muy populares. El sistema GPS recibe datos de muchos satélites que determinan tu ubicación exacta. Con esta información, las compañías como Google y Apple han creado aplicaciones que te pueden guiar hacia cualquier otra ubicación en el mundo. En la primera lectura de hoy, podríamos ver que Dios es como nuestra guía personal de posicionamiento global, porque él quiere dirigir nuestros pasos para que llevemos una vida libre de pecado. ¿No es verdaderamente reconfortante saber que el Señor nos guía en nuestro caminar? Pero ¡cuidado! No debemos reducir a Dios a una simple brújula moral. Una cosa es pedirle al Señor que dirija nuestros pasos, y otra muy distinta desarrollar una relación personal con él.

Isaías lo dice claramente al prometer que Dios será “misericordioso” con sus hijos y que “ya no se esconderá” de nosotros (Isaías 30, 19-20).

¿Es cierto que puedo escuchar que Dios me habla de una manera directa y personal? ¡Claro que sí! Una forma simple de escuchar la voz de Dios es leyendo la Sagrada Escritura. Lee tu Biblia todos los días y medítala; luego puedes leer las lecturas de la Misa del día y reflexionar en el mensaje. Incluso, intenta jugar a la “ruleta bíblica”, abriendo la Biblia al azar y leyendo el versículo que primero veas.

Si algo te llama la atención mientras lees, pregúntale al Señor cómo puedes aplicarlo en tu vida, a tu forma de pensar, a tu manera de hablar o a cómo tratas a las demás personas. Cuando tu hijo o tu marido o esposa llegan a casa, cuando un vecino te llama, o cuando el sacerdote pronuncia su homilía y alguno de ellos dice algo que reafirma lo que leíste ese día o el anterior, es posible que Dios te está hablando. Si intentas poner en práctica lo que el Señor te diga, y si continúas escuchándolo, descubrirás que Dios permanece cada vez más cerca de ti. De esta forma habrás desarrollado una relación viva y de amor con él.

Te animo entonces a que leas la Biblia todos los días y deja que la suave y amorosa voz de Dios guíe tus pensamientos para amarlo a él y a su pueblo cada vez más.

“Señor mío Jesucristo, abre mis oídos para escuchar tu voz.”

Salmo 147 (146), 1-6
Mateo 9, 35—10, 1. 6-8

¿Quieren más? Suscríbase y reciba acceso en línea completo.

Acceda a nuestro archivo completo de artículos y meditaciones diarias con una suscripción a Print o Web Edition. Ver opciones de suscripción.

Oferta especial: Suscripción Gratis Dos Semanas de Prueba Web. Regístrese ahora.

Suscriptores de impresión: ¡El acceso completo a la Web es gratuito! Acceso para acceso completo.

Comentarios