La Palabra Entre Nosotros

Ago/Sep 2010 Edición

Carta Del Editor

Edición Agosto/Septiembre

Carta Del Editor: Edición Agosto/Septiembre

Queridos hermanos en Cristo:

Se puede decir que los meses de agosto y septiembre son marianos, porque en el primero celebramos la Asunción y en el segundo, la Natividad de la Virgen María, dos fiestas marianas que están profundamente grabadas en el corazón de los católicos hispanos. Siendo así, presentamos tres artículos que nos hablan de los misterios de Cristo y María, mirados a través del prisma del Santo Rosario.

El Rosario de la Virgen María. Amado por unos y criticado por otros, el Rosario es sin duda un instrumento eficacísimo para acercarse al corazón de Dios, por intermedio de nuestra Madre e Intercesora, y muchos católicos lo usan y lo rezan, aunque no siempre conscientes de su importancia. Para fortuna nuestra, S.S. Juan Pablo II escribió, en octubre de 2002, durante el Año del Santo Rosario, su inspirada carta Rosarium Virginis Mariae, en la que enseña las muchas bendiciones que lleva consigo esta antiquísima devoción. El Santo Padre explica que se sintió inspirado a “completar”, por así decirlo, los quince misterios tradicionales del Rosario añadiendo otros cinco misterios “luminosos” o “de luz”, que son los misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo hasta la Pasión. Como lo dice el Santo Padre, “en realidad, todo el misterio de Cristo es luz. Él es ‘la luz del mundo’ (Juan 8,12). Pero esta dimensión se manifiesta sobre todo en los años de su vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino.”

Otros artículos. Como complemento de lo anterior, incluimos una síntesis de una conferencia que pronunció el Padre Salvador Herrera en uno de los Congresos del Ministerio El Sembrador, en California, hace ya un tiempo, en la que ofrece una reveladora interpretación de lo que significa “una vida en plenitud”.

Concluimos la edición con una reseña biográfica de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores y una de las figuras más importantes de la Iglesia en el siglo XIII. A él fue que la Virgen María le entregó el Rosario y le enseñó a rezarlo, encomendándole que, junto con la predicación del Evangelio, se ocupara de propagar la devoción del Rosario por todo el mundo.

Comentarios y testimonios. Les reiteramos a nuestros lectores nuestro deseo de que nos hagan llegar sus comentarios sobre la revista: la presentación, el contenido, la temática y cualquier otro comentario constructivo. También les pedimos, a los que tengan testimonios interesantes de conversión, sanación milagrosa o apostolado de evangelización que, si lo desean, nos cuenten lo que el Señor está haciendo en la vida de cada uno enviando una nota a la dirección electrónica señalada más abajo. Siempre es bueno darle crédito y gloria al Señor por todo lo que hace entre sus hijos y sus fieles por medio del Espíritu Santo y, muchas veces, por intercesión de su Madre, la Santísima Virgen María.

Con mis mejores deseos de bendición para todos nuestros queridos lectores. n

Luis Quesada, Editor | Escriba una correo al Editor

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