La Palabra Entre Nosotros (en-US)

Lecturas de la Misa, 16 de enero de 2022 Encuentre Meditación por Fecha

Durante los últimos 9 meses, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB) gentilmente nos permitió proveer el acceso a las lecturas de la Misa diaria sin ningún costo. Desafortunadamente ya no se nos permite publicar más las lecturas de la Misa diaria sin una suscripción. Las lecturas están disponibles en el sitio web usccb.org

II Domingo del Tiempo Ordinario

Antífona de entrada

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre. Sal 66 (65), 4

Gloria

(Cuando se requiera, este himno puede recitarse o cantarse:)

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el...

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Daily Meditación: Juan 2, 1-11

Jesús… manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. (Juan 2, 11)

El primer milagro que realizó Jesús fue verdaderamente impresionante: Convirtió el agua en vino. Debido a que esto sucedió en una boda, puedes considerar este milagro como el regalo especial del Señor para la feliz pareja. Pero el milagro también se realizó con el objetivo de que sus discípulos vieran su gloria y creyeran en él (Juan 2, 11).

San Juan nos dice que este fue el primer signo que Jesús realizó. Luego narra otros seis signos (o milagros), cada uno de los cuales tenía como meta profundizar la fe de sus discípulos, así como la nuestra también. Cada signo nos dice que cuando ponemos nuestra fe en él, Jesús nos encamina por la senda de la renovación. El Señor toma nuestra “agua” simple y cotidiana y la convierte en un vino fino.

¿Qué nos dicen los otros signos? Que las palabras de Jesús tienen el poder de sanarnos (Juan 4, 46-54; 5, 1-9). Que él quiere alimentarnos con el Pan de Vida y calmar las tormentas y ansiedades de nuestro corazón (6, 1-21). Que él desea abrir nuestros ojos para que lo veamos como el Señor que nos ama (9, 1-7. 35-39). Y que quiere levantarnos del “sepulcro” del pecado y de la duda (11, 1-44).

Todos estos relatos muestran la acción de Dios de restaurar y renovar lo que hacía falta. Nos dicen que Dios quiere restaurar en nosotros la alegría de la alabanza y convertirse en la fuente de toda bendición.

Cuando escuches este pasaje ser proclamado en la Misa de hoy, piensa en aquellas áreas de tu vida que tú necesitas que sean renovadas. Tal vez Jesús quiere renovar tu celo por él, tu amor por tu esposo o esposa, o tu deseo de rezar. Cree que Dios siempre está actuando en ti, trayendo de vuelta a la vida lo que se ha debilitado. Así como lo hizo en Caná, él quiere darte el mejor de los vinos. Y en este proceso, quiere mostrarte su gloria.

“Gracias, Señor Jesús, por renovarme. Señor, te pido que me ayudes a ver tu gloria para que yo pueda creer en ti más profundamente.”

Isaías 62, 1-5
Salmo 96 (95), 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10ac
1 Corintios 12, 4-11

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