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Lecturas de la Misa, 27 de septiembre de 2021 Encuentre Meditación por Fecha

Durante los últimos 9 meses, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB) gentilmente nos permitió proveer el acceso a las lecturas de la Misa diaria sin ningún costo. Desafortunadamente ya no se nos permite publicar más las lecturas de la Misa diaria sin una suscripción. Las lecturas están disponibles en el sitio web usccb.org

San Vicente de Paúl, presbítero (Memoria)

Antífona de entrada

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva y sanar a los de corazón contrito. Cfr. Lc 4, 18

Oración colecta

Dios nuestro, que, para el servicio de los pobres y la formación de los sacerdotes, colmaste de virtudes apostólicas a san...

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Daily Meditation: Lucas 9, 46-50

El más pequeño entre todos ustedes, ese es el más grande. (Lucas 9, 48)

Jesús había reunido a los doce apóstoles y les había otorgado el poder para sanar y liberar a las personas. Habían alimentado a cinco mil personas y algunos de ellos habían presenciado la Transfiguración. Todo resultaba muy emocionante, así que es comprensible que los discípulos estuvieran pensando en la grandeza y en lo especiales que eran.

Probablemente debido a que sabían que ellos habían sido llamados por Jesús, querían impedir a este hombre expulsar demonios en su nombre (Lucas 9, 49-50). Esto demostraba que todavía se inclinaban hacia la grandeza y la exclusividad. Seguramente pensaban: ¿Quién te crees que eres? Nosotros seguimos a Jesús, tú no. Somos sus compañeros más cercanos; somos los que tenemos autoridad para curar y expulsar demonios.

Jesús no reprendió a sus discípulos por pensar o sentir de esa manera. Al contrario, los reorientó hacia el corazón del Evangelio. La unidad, el amor al prójimo, un corazón tierno y una mente humilde son disposiciones que deben ser características de los seguidores de Cristo. Eso es lo que hace a una persona “grande” a los ojos de Dios.

Debemos estar atentos para no caer en la misma forma de pensar que los discípulos. La verdad es que, Jesús llama a todos, no solo a aquellos que podamos percibir como “grandes” o dignos de seguirlo. Es más, él nos ha llamado a cada uno de nosotros a cumplir con una misión específica en su Reino. Ya sea como el líder en la reunión o el que guarda las sillas. Para él, lo que es importante no es lo que hacemos sino cómo lo hacemos: Con un corazón amoroso y sincero, y el deseo humilde de servir en lo que sea necesario.

Habla con Jesús sobre la forma en la que entiendes la grandeza. ¿La enmarcas en términos de poder, riqueza o logros, o la ves como la ve Jesús? Sus valores son diferentes a los del mundo. El Señor podría cambiar tu forma de pensar, así como lo hizo con los discípulos, ayudándote a ver diferente “al más pequeño”. ¿Quién sabe? ¡Incluso podría ayudarte a cambiar la manera en que te ves a ti mismo!

“Señor, te pido que me enseñes a valorar a los “más pequeños” en tu Reino.”

Zacarías 8, 1-8
Salmo 102 (101), 16-18. 19-21. 29. 22-23

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