La Palabra Entre Nosotros

Octubre 2020 Edición

Señor, enséñanos a orar

Carta del editor

By: Luis E. Quezada

Señor, enséñanos a orar: Carta del editor by Luis E. Quezada

Queridos hermanos: “Cada uno de vosotros, si quiere, puede encontrar el propio cauce, para este coloquio con Dios. No me gusta hablar de métodos ni de fórmulas, porque nunca he sido amigo de encasillar a nadie: he procurado animar a todos a acercarse al Señor, respetando a cada alma tal como es, con sus propias características” decía sobre la oración San Josemaría Escrivá.

Creo que San Josemaría tenía razón: cada uno debe buscar su propia manera, la fórmula y la disposición de ánimo para iniciar el diálogo con el Señor. Para tomar la senda de la oración, el Señor nos enseñó el Padre Nuestro, que como veremos en uno de nuestros artículos, contiene ya en sí mismo una importante variedad de verdades y bendiciones, pero a partir de ahí podemos seguir nuestro propio cauce poniendo atención a los consejos de los santos, si lo queremos, o bien procurando adentrarnos en las profundidades del alma orante sin ideas preconcebidas.

Quiera el Señor que, leyendo y releyendo estos artículos, todos lleguemos a la elevación del alma y a la comunión con nuestro Padre celestial y con su Hijo Jesucristo, Señor y Salvador nuestro. Y si lo logramos, procuremos hacer de la oración una práctica normal y diaria, porque las bendiciones que recibiremos serán innumerables y transformadoras.

Artículos adicionales. La presente edición de la revista la estamos preparando en el mes de junio, vale decir, en medio de la pandemia del coronavirus, a lo que se refiere uno de nuestros artículos especiales en la parte posterior de la revista. Es una situación inédita e inusual para todos, ya que las restricciones de aislamiento y cuarentena aún permanecen en la mayor parte del mundo. Oremos todos para que pronto se encuentre un remedio eficaz y una vacuna preventiva.

Por eso, me parece que hablar de la oración es muy apropiado, aun cuando, para la fecha en que ustedes reciban la revista, tal vez (y ¡ojalá!) la pandemia sea ya cosa del pasado. De todos modos, nunca está demás hacer oración. ¡Al contrario! Siempre hemos de orar, como decía San Pablo: “Oren en todo momento” (1 Tesalonicenses 5, 17), ya sea para darle gracias a Dios por librarnos de todo mal a nosotros y a nuestros seres queridos, para pedirle que nos proteja de todo daño y enfermedad o por cualquier otra intención. Pero no hay que olvidar que lo primero es alabar a Dios y darle gracias por todas las bendiciones que constantemente derrama sobre sus hijos.

¡Que el Señor y la Virgen María los protejan!

Luis E. Quezada
Director Editorial
editor@la-palabra.com

Comentarios