La Palabra Entre Nosotros

Oct/Nov 2009 Edición

Carta del Editor

Edición Octubre/Noviembre

Carta del Editor: Edición Octubre/Noviembre

Queridos hermanos en Cristo: Hace ya más de un año que se celebró la Vigésima Tercera Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, Australia, presidida por S.S. el Papa Benedicto XVI, como continuación de la tradición iniciada por el Papa Juan Pablo II.

La vida moderna es vertiginosa y los días, los meses y los años pasan casi sin darnos cuenta. Así también pasa la juventud, con todas sus ilusiones y entusiasmos, y también con sus incertidumbres y, a veces, errores y desviaciones.

Cuando nos venimos a dar cuenta, los años mozos se nos han escurrido de las manos y no hay forma de recuperarlos. Pero lo bueno es que el Señor nos ha dado al Espíritu Santo para que tengamos un espíritu siempre joven, es decir, enamorado de Cristo y entusiasta por el reino de los cielos.

Los jóvenes de hoy. Cuando Jesús recorría las calles de Palestina, los jóvenes lo seguían por miles. Era como un gran “imán” de quien fluía el amor y la paz, y todavía lo es. Cristo atrae a los jóvenes cuando éstos le prestan atención. Sólo hace falta invitarlo a entrar en la vida de uno, conversar con Él en la oración y decirle que uno quiere tener una amistad personal con Él. Él hará el resto.

Precisamente por eso dedicamos esta edición especial de La Palabra Entre Nosotros a los jóvenes, con la esperanza de que ellos encuentren en los artículos, enseñanzas y testimonios que incluimos una luz que los lleve a ver cuál es el camino que el Señor quiere mostrarles. Nadie ignora que la sociedad actual bombardea a los jóvenes con toda suerte de ideas, conceptos, sugerencias y tentaciones que fácilmente los confunden y los desorientan.

Pero hay un camino seguro que lleva a la verdad, la felicidad, la alegría y la paz: el camino de la fe en Jesucristo, nuestro Señor. Es un camino iluminado por la luz y la fuerza del Espíritu Santo y que lleva a las puertas del cielo. Quiera Dios que en todos nuestros jóvenes se dé lo que dice el salmo: “Escuchen hoy lo que el Señor les dice: No endurezcan su corazón” (Salmo 95,7-8).

Conferencia de Mons. Diego Monroy. Como lo habíamos anunciado en nuestra edición anterior, aquí concluye la conferencia que pronunció Monseñor Diego Monroy con el título de “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?” Esta exhortación de la Santísima Virgen María a Juan Diego es fuente de alegría y consuelo para todos nosotros, pero especialmente para los jóvenes, que están recién iniciando la vida adulta o probablemente empezando a aventurarse fuera del círculo familiar y del amparo de sus padres.

La madre ha sido y siempre será el corazón del hogar familiar y es la persona que ocupa el lugar más profundo de los afectos del ser humano. Lo bueno es que, incluso cuando ya no tenemos a nuestra madre natural, nuestra Madre celestial nos sigue acogiendo con amor y comprensión en su regazo. Ella es la que nos lleva con mayor certeza a Jesucristo, el Señor y Salvador de nuestra alma.

Con la sincera esperanza de que esta edición sea fuente de inspiración para muchos, y en particular para nuestros lectores jóvenes, les deseo una muy fructífera y bendecida temporada de Adviento, ya próxima a comenzar.

En el amor de Cristo Jesús,

Luis Quesada, Editor | Escriba una correo al Editor

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