La Palabra Entre Nosotros

Octubre de 2019 Edición

La Iglesia se renueva en América Latina

El Retiro Internacional Sacerdotal 2019 celebrado en Monterrey, México

By: José Manuel de Urquidi

La Iglesia se renueva en América Latina: El Retiro Internacional Sacerdotal 2019 celebrado en Monterrey, México by José Manuel de Urquidi

El Arzobispo de Monterrey y actual presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. Rogelio Cabrera López, invitó a sacerdotes del mundo hispano a responder de una forma muy concreta al llamado que el Papa Emérito Benedicto XVI hizo a los sacerdotes en la audiencia del 12 de marzo de 2012 con las siguientes palabras: “A nosotros (los sacerdotes), con frecuencia preocupados por la eficacia operativa y por los resultados que conseguimos, la oración de Jesús nos indica que nos hace falta detenernos, vivir momentos de intimidad con Dios, y ‘separarnos’ del fragor de cada día para ir a la ‘raíz’ que sostiene y alimenta la vida”. Más de 300 sacerdotes respondieron a su llamado y asistieron al Retiro Internacional Sacerdotal, que tuvo lugar del 11 al 15 de marzo de 2019.

Sacerdotes de todas las latitudes de México, Centroamérica, el Caribe, Sudamérica y de muchas diócesis de los Estados Unidos asistieron al retiro celebrado durante la Cuaresma, para vivir una semana en la que no solo Dios los formó mediante las pláticas impartidas por los exponentes y los renovó espiritualmente, sino que también todos pudieron compartir entre ellos, de manera formal en una mesa redonda y de forma muy casual y personal durante los recesos, sobre la pregunta de cómo está respondiendo la Iglesia a los diferentes retos a los que hoy en día se enfrenta cada quien donde ejerce su ministerio.

Conmemoración de dos grandes sucesos. En el marco de este retiro, Mons. Cabrera hizo el anuncio de que los preparativos para celebrar los 2000 años del primer Pentecostés están comenzando, así como de la celebración de los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, grandes fiestas que nos esperan en poco más de una década. Pero más que fijarse en la preparación de la celebración, el Arzobispo de Monterrey nos invita a todos a preparar el corazón para vivir en plenitud estos dos grandísimos acontecimientos.

El haber recibido el Espíritu Santo no fue solo un evento acaecido tras la muerte, resurrección y ascensión al cielo de Jesucristo, nuestro Señor, y nada más. El Espíritu Santo, que se nos dio como católicos, nos invita a recibirlo tal como lo hicieron los primeros cristianos e invitarlo a nuestro diario vivir. Por otro lado, nuestra patrona nos fue regalada como madre hace ya casi medio milenio y ha sido instrumental no solo para México sino para que todos en el Continente Americano nos sintamos hijos muy queridos.

¿Cómo nos prepararemos? Podemos empezar haciendo oración y teniendo grandes expectativas de lo que Dios quiere hacer con su Iglesia y pronto el episcopado mexicano emitirá pautas más concretas para los obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos y por supuesto todos los laicos.

Recordatorios del Presidente de la Comisión de la Nueva Evangelización. Después de haber vivido el retiro junto con los sacerdotes, aproveché para charlar con Monseñor Fisichella, que preside el Dicasterio de la Nueva Evangelización, sobre varios temas para mi podcast ‘Platicando en Católico’. Cuando le pedí unas palabras para los sacerdotes que no pudieron asistir al retiro, manifestó que les quisiera compartir lo siguiente:

“Me gustaría hacerles solo una pregunta: ¿Estás feliz de tu vocación? ¿Estás feliz y te entregas todo, tú mismo, a la Iglesia? Porque la llamada de un día no puede ser parte de un pasado. La llamada de un día es tu presente, es tu hoy, es tu futuro. Pero tienes que ser feliz, tienes que escuchar cada día la llamada, en la cual el Señor te ha dicho que te ha llamado a ser sacerdote. No hay que olvidar más el momento particular de la llamada. Y por eso me gustaría también decir que escuchar la llamada se vive cada día en el misterio de nuestra vida, porque cuando celebramos la Santa Eucaristía, allí estás tú con el Señor, y en tus manos tienes al Señor, no lo olvides.”

¡Qué palabras tan hermosas! Pero a la vez un eficaz recordatorio para los presbíteros.

Cuando le pregunté: ¿Que significa ser católico hoy en día? Me dijo de una forma muy concisa y sencilla, pero a la vez tan profunda y llena de verdad: “Ser católico hoy en día significa ser discípulo de Jesús. Significa verlo en las personas con quienes te encuentras en el mundo. Significa también tener una relación con Dios, que te abre a una vida nueva.”

Le pedí, además, que nos regalara un consejo práctico para que lo siga un católico que hoy quiera ser santo, y me dijo: “Tienes siempre delante de ti la presencia de Dios. Me gusta esto, saber que estoy en la presencia de Dios. Dios está presente en mi vida. Este saber que yo estoy en su presencia es oración, es estilo de vida, es provocación a descubrir la vocación, a descubrir la identidad. Estoy en la presencia y en el rostro de Dios. ¿Dónde se busca el rostro de Dios? En la Eucaristía, en la Liturgia, en el momento en que estoy conmigo mismo y quiero escuchar los desafíos que están dentro de mí, en mí mismo, en las contradicciones que vivo. Pero también está en el rostro del hermano y de la hermana con quien me cruzo cada día. Esto es la presencia de Dios.

“Es tan fácil: Los santos no olvidan repetir cada vez que están en la presencia de Dios. Cuántas veces encuentro a la gente, que quiere hablar con el Papa, ya sea Juan Pablo II, Benedicto o ahora Francisco. Cuánta gente veo que, cuando se acercan al Papa, ya no tienen más palabras, pero veo las reacciones (y me gusta la sonrisa, claro). No hablan más, no dicen nada, solo el corazón habla. Recuerda: El papa es un hombre. Ahora piensa: Estoy en la presencia de Dios. ¡Es más grande!”

Me dejó con la boca abierta este recordatorio de percatarnos de que estamos ante la presencia de Dios en cada circunstancia de la vida. ¡Sí, en cada momento! Esto es lo que los santos tienen muy, muy presente a lo largo del día. Y al hablar de la nueva evangelización, nos invita a los católicos, primero que todo, a “leer la Palabra de Dios. Este es el encuentro que cada día tenemos que hacer. Dios nos habla si estamos en la condición de escuchar.” Y luego siguió diciendo: “El amor tiene una fuerza de atracción que las palabras no tienen. Por eso es necesario que seamos de nuevo testigos del amor y de la esperanza. Y hablar de la fe en el mundo de hoy con el lenguaje de la esperanza. No es fácil, pero es posible.”

¿Aceptamos el reto que nos lanza Monseñor Fisichella?

¿De misiones a la Gran Manzana? También tuve la oportunidad de platicar con el padre Santiago Rubio, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en Manhattan, Nueva York. ¿Por qué viajó hasta Monterrey? “Porque me hacía falta renovarme, a la vez que estar en un ambiente mexicano. Fue buenísimo escuchar la emoción de los expositores, la convicción de ellos para regresar recargado.” Largo y tendido platicamos sobre las necesidades espirituales que él ve en los hispanos que viven en esa gran ciudad.

“Yo creo que Nueva York es una de las ciudades donde más se experimenta el dominio del relativismo, tanto teológico como ético. Lo que mantiene unida a esa sociedad es el ídolo del dinero y sus derivados, el hedonismo generalizado (o sea, la búsqueda del placer por encima de todo), algo contra lo cual lucha la Iglesia.” Y prosiguió platicando mucho de que él vive extremos emocionales, porque con gran tristeza y angustia ve cómo sufren los hispanos, que muchas veces son tratados como subhumanos en esta ciudad, pero por otro lado ve cómo otros se convierten y se van superando poco a poco.

“En Nueva York, he llegado a la conclusión de que, si no tomamos a la familia como el enfoque de la Iglesia, vamos a fracasar en nuestros intentos de ir, por ejemplo, solo tras los jóvenes. La razón es muy simple: La familia es el medio, el entorno inmediato del joven. Si el medio no protege, sostiene y fortalece lo que se siembra, el joven se pierde. Tan simple como eso. Necesitamos proteger a la familia y fortalecerla en su fe, en su vida íntima. La familia es la que está recibiendo más ataques en la cultura actual.”

Por eso, su enfoque es ver cómo establecer pequeñas comunidades en las que se viva la fe, cosa que se mencionó con insistencia en el Retiro Internacional Sacerdotal. La esperanza del padre Santiago es poder llevar gente que participe en grupos católicos, para poder implementar cosas allá y así seguir ayudando a los latinos. Por ejemplo, consiguió que, de Monterrey, vayan los coordinadores de ‘Dinámicas de Parejas’, a capacitar a quince parejas. Nos pide muchísima oración “por este lugar de misión, que es Nueva York”. ¿Tienes ideas de cómo apoyar a nuestros hermanos católicos en esta gran ciudad?

Termino con estas palabras del padre Rubio: “Durante el retiro tuve la gracia de recibir el perdón y la paz. Estos tiempos de retiro impactan mi ministerio, porque renuevan el compromiso, el amor y la energía. Salgo decidido a volverlo a intentar, con fuerza y esperanza nuevas. Voy a cumplir 40 años de sacerdote el 28 de enero de 2020. Para mí sí hay un antes y un después del retiro. Llegué un poco cansado y desmotivado, pero salgo más optimista y con esperanza de un cambio en mi relación con Dios. La oración para el Bautismo en el Espíritu es siempre muy intensa y se puede percibir la presencia y la acción del Espíritu Santo. En general me vengo contento y deseoso de seguir luchando por hacer presente en mi vida el Reino de Dios.” ¡Gloria a Dios!

José Manuel De Urquidi G. es casado, tiene dos hijos y es miembro de “Lazos”, un grupo de matrimonios jóvenes en Monterrey.

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