La Palabra Entre Nosotros

Junio/Julio 2011 Edición

Carta del Editor

Junio/Julio 2011 Edición

Carta del Editor: Junio/Julio 2011 Edición

Queridos hermanos en el Señor:

Recuerdo que a los nueve años de edad recibí mi Primera Comunión. Tanto me gustó la experiencia, que al año siguiente quise repetir todas las clases de preparación. Con todo, no seguí recibiendo los sacramentos en mi vida posterior, sino hasta que me casé y me trasladé a los Estados Unidos.

Un día fui a confesarme y recibí de nuevo la santa Comunión. Sin embargo, mi fe había estado dormida por muchos años y mi escaso entendimiento del sacramento había desaparecido. Poco después y gracias a que mi esposa y yo le habíamos entregado nuestra vida al Señor y habíamos establecido una relación personal con Él, decidimos tomar unas clases con el Padre José María Ambrós, en ese tiempo Director del Apostolado Hispano en la Diócesis de Arlington, Virginia, y empezó a renacer en mí el amor a la Sagrada Eucaristía. Desde entonces, la Sagrada Eucaristía ha pasado a ser primordial en mi vida y la principal actividad del día domingo, y lo seguirá siendo.

La Sagrada Eucaristía. Seguramente todos los católicos saben que la Sagrada Eucaristía es la fuente, cima y centro de toda la vida cristiana; la culminación de la iniciación cristiana, el sacramento central de la Iglesia. ¿Por qué? Porque en ella se hace presente la Persona de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, en su cuerpo, sangre, alma y divinidad.

Las ediciones de junio y julio de La Palabra Entre Nosotros están dedicadas, por lo general, a uno o más sacramentos. En esta ocasión, hemos decidido volver a reflexionar sobre la Sagrada Eucaristía, no sólo por la enorme importancia que tiene este sacramento para la vida de todo el pueblo de Dios, sino también porque aún existe bastante ignorancia o confusión respecto a su naturaleza y signifi cado. Confiamos en el Señor, que esta humilde contribución sirva para disipar esas dudas y confusiones y estimule el entendimiento y el amor a la Sagrada Eucaristía entre todos los católicos.

Otro contenido. Proseguimos, además, con un artículo sobre el Sacramento del Matrimonio, uno sobre la oración imaginativa y un interesante testimonio sobre la pastoral carcelaria en Perú.

Que el Señor los llene de amor, paz, entendimiento espiritual e iluminación interior a través de la Sagrada Comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo, nuestro Señor. En el amor de Cristo, su hermano,

Luis Quesada, Editor | Escriba una correo al Editor

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