La Palabra Entre Nosotros

Abril/Mayo 2011 Edición

Carta del Editor

Abril/Mayo 2011 Edición

Carta del Editor: Abril/Mayo 2011 Edición

Queridos hermanos en Cristo:

En mi niñez y adolescencia, yo no fui asiduo participante en la Iglesia. No fue sino hasta que me casé que Maruja, mi esposa —ella siempre fiel—, me llevó de regreso a la Iglesia y fue un factor decisivo para que yo le entregara mi vida al Señor Jesucristo.

Por eso, mi relación con los sacerdotes empezó unos años después de haberme casado, cuando iniciamos nuestra vida aquí en los Estados Unidos. El sacerdote que más influyó en mi fe y en la comprensión de la Palabra de Dios en aquellos años fue el Padre José María Ambrós, de la Orden de Operarios Diocesanos. Fue un excelente guía, sacerdote y maestro para nosotros dos, experto en la Sagrada Escritura y una figura de extraordinaria sabiduría y humildad.

Otro sacerdote que recuerdo con mucho aprecio y admiración es el Padre William Ryan, que nos dio un completo curso de catequesis a un grupo de la Parroquia y que nos sirvió para ser enviados a evangelizar como Catequistas por el entonces Obispo Auxiliar de Washington Mons. Álvaro Corrada. El Padre Ryan siempre tuvo el sueño de ser misionero y ahora lo es en el país de Togo, África Occidental. El trabajo de evangelización y ayuda social que ha hecho con los nativos togoleños es impresionante.

Tiempo de Pascua. En abril celebramos el triunfo de la Cruz y la Pascua de Resurrección del Señor, las épocas más gloriosas de nuestra fe. Pero todo esto se nos hace realidad hoy a través del ministerio de los sacerdotes. Ellos son los que se han consagrado por completo al servicio de Dios y de su Iglesia precisamente para hacer presente los misterios de la fe en beneficio del pueblo de Dios. Eso es lo que hemos tratado de resaltar en esta edición. Recemos por nuestros sacerdotes para que siempre sigan fielmente el llamado de Cristo.

También hemos incluido una reseña biográfica de San Pedro José Betancur, el primer santo canario, primer santo guatemalteco y primer santo centroamericano, y un impactante testimonio personal de sanación emocional.

Que el Señor Resucitado extienda su bendición pascual y derrame sus gracias de misericordia, paz y salud sobre todos nuestros lectores. Su hermano en Cristo,

Luis Quesada, Editor | Escriba una correo al Editor

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