Adviento 2016

Carta del Editor

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Queridos hermanos en Cristo:

Ahora que el Día de Acción de Gracias ya es cosa del pasado, surge en el horizonte el resplandor de una nueva alborada que nos indica que falta poco para que la Luz verdadera se haga visible en el mundo. Y es que estamos comenzando el tiempo de Adviento, vale decir, la época de espera de la venida de nuestro Dios y Señor, que nos trae la buena noticia de la salvación.

Con este motivo, en las parroquias se instala la “Corona de Adviento”, cuyas cuatro velas (tres moradas y una rosada) se van encendiendo sucesivamente cada domingo hasta llegar a la Navidad. También, las familias empiezan a colocar decoraciones luminosas de brillantes colores en sus casas, como preludio de la alegría navideña, que pronto ocupará el primer lugar en el corazón de millones y millones de cristianos en todo el mundo. El corazón se alegra y el amor y la generosidad afloran espontáneamente entre los fieles.

Costumbres de Adviento. Durante el Adviento, en México y países de Centroamérica, así como en diversos lugares de los Estados Unidos donde hay comunidades hispanas, se realizarán las ya tradicionales “Posadas”, las alegres procesiones de grupos que van de casa en casa encabezados por San José y la Virgen María “buscando posada”. Primero encuentran varias puertas cerradas hasta que llegan a una casa que les abre las puertas y los acoge con jubilosa alegría, motivo de gran celebración. ¡El Niño Jesús ha encontrado posada en la casa y en el corazón de los fieles católicos!

Acercándose al día de Navidad y junto con la proclamación de las antiguas y hermosas Antífonas de la O, se forman grupos de fieles que salen a cantar villancicos celebrando con gozo y esperanza la visitación de nuestro Dios, que ha venido a establecer su morada en medio de sus hijos, y todos exclamamos: ¡Gloria a Dios en las alturas, y paz a los hombres de buena voluntad!

Una vida santa. Nos ha parecido acertado incluir, además, una breve reseña de la vida extraordinaria de Santa Catalina de Siena y la enorme influencia que ella ejerció sobre el Papado en una época difícil que tuvo la Iglesia en el siglo XIV. Aunque es una voz del pasado, su ejemplo de fidelidad y devoción es algo que a todos nos resulta interesante y útil.

Queridos lectores, reciban ustedes, de todos los que laboramos en La Palabra Entre Nosotros, nuestros más atentos y cariñosos deseos de una feliz y bendecida celebración de Navidad y de un venturoso Año Nuevo lleno de felicidad y de las bendiciones del Señor.
Luis Quezada, Director Editorial | .(JavaScript must be enabled to view this email address)

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