Linaje escogido, sacerdocio, real, nación santa
- Libre Acceso
¿No tiene subscripción a La Palabra? ¡Hágalo ahora! »
Lea la Meditación para el día de hoy »
Carta del Editor
Carta del Editor
Edición Junio/Julio
Queridos hermanos en Cristo: Es con gran alegría y esperanza que presentamos esta edición especial de La Palabra Entre Nosotros dedicada a los Sacramentos. En esta ocasión damos un vistazo a los Sacramentos de la Confesión o Reconciliación, al Sacramento del Orden Sagrado y también al de la Sagrada Eucaristía. Continuar »
En esta edición
Dios perdona y sana
Una nueva mirada al Sacramento de la Penitencia
Tanto el hablar como el escribir o leer sobre el Sacramento de la Penitencia, también conocido como Confesión o Reconciliación, puede resultar en la mayoría de los casos un motivo de esperanza para todos y cada uno de nosotros. Continuar »
Sacerdotes en el Único Sacerdote
Un vistazo al Sacramento del Orden Sacerdotal
Para mí constituye una bendición muy especial de parte Dios poder escribir este artículo sobre el sacerdocio ministerial, justamente cuando estamos celebrando el Año Sacerdotal convocado por Su Santidad Benedicto XVI. Continuar »
Artículos especiales
¿Por qué celebramos esta fiesta?
Las raíces de las primeras celebraciones eucarísticas
Cuando Jesús se sentó a la mesa con sus apóstoles para la Última Cena aquel primer Jueves Santo, la noche antes de morir, en realidad lo hizo para celebrar la fiesta de la Pascua judía de ese año, un día antes de la fecha normal. La fecha real habría sido el sábado siguiente (según Juan 18,28), pero Él sabía que entonces sería demasiado tarde. Continuar »
Una peregrinación para Nicolás
¿Había alguna esperanza para nuestro hijo desequilibrado y violento?
Nicolás tenía un año de edad y ya había vivido con cuatro familias adoptivas cuando mi marido Tomás y yo lo adoptamos en Guatemala. Estábamos conscientes de que el pequeñito podría tener problemas emocionales, pero teníamos muchos deseos de mimarlo y darle todo nuestro amor, junto con nuestros otros cuatro hijos. Continuar »
Tarde te amé
La Conversión de San Agustín
Fue una broma de adolescentes: robarse las peras del árbol de un vecino. Pero muchos años después, al reflexionar sobre este incidente de su vida pasada, Agustín consideró que había sido algo reprensible. En realidad no es que hubiera querido comerse las peras, incluso se las daban a los cerdos; fue nada más que la emoción de cometer un robo con sus amigos: "Mi banquete consistió meramente en mi fechoría, pues me gozaba en la maldad" (Confesiones, Libro II,6). Continuar »